Para un coleccionista, ldescorchar depende de si el vino ha llegado a su mejor momento.

Nunca olvide. 

Si usted no es coleccionista y no compra vinos de seis ceros de precio, bébase pronto lo que compra o lo que recibe de regalo.

Ojo con el mito

“Los vinos mejoran con el tiempo”. 

Depende. Sólo mejora el 1% de la producción mundial, o sea, la delgada franja que motiva a los coleccionistas y en la que se mueven transacciones millonarias. 

¿Entonces?

El 99% ciento de la producción restante debe consumirse de manera inmediata o dentro de uno o dos años después de su cosecha. Los altos volúmenes generan vinos ligeros y débiles en estructura, y, por tanto, no resisten el paso del tiempo: poca selección de fruta, pronta elaboración, estabilización y directo a la botella. Jóvenes, frescos y frutados.

¿Cómo reconocerlos?

Amplia sección de vinos en tienda de gran superficie.

Por el precio, sin duda. Es la franja a la que recurrimos cuando queremos acompañar comidas habituales o caseras: pollo al horno, pastas, pizza. 

También es el segmento de vinos que compartimos con amigos alrededor de una tabla de quesos y jamones. Sus precios rondan los US$5 y los US$6 (dejo a cada uno hacer la conversión del caso).

¿Hay vinos mejores?

Por supuesto. Son aquellos vinos que requieren un proceso de elaboración un tanto más cuidadoso y prolongado. Las uvas se seleccionan con más cuidado y su terminado puede hacerse en tanques de acero dotados de un sistema de estivas o listones de mandera para mejorar su cuerpo. Sus precios fluctúan entre los US$10 y los US$15. 

Pero igual, han sido pensados para generar deleite instantáneo. 

Mi consejo es: no los arrincone; sáquelos y góceselos.

Este segmento reduce el tamaño de su oferta, igual que el tamaño de su demanda.

Luego vienen los premium

A este renglón pertenecen aquellos cuyos manejo en el viñedo y en la cosecha permiten obtener racimos y granos más concentrados. El resultado será siempre un vino más complejo.

Aunque existen algunos blancos en esta grupo, el grueso de la categoría se concentra en los tintos. Su permanencia en roble, por periodos específicos, lleva a que se les reconozca por el uso de apelativos como crianza y reserva. Su promedio de vida útil se alarga en función de la concentración final del líquido: de 5 a 15 años.

Sus precios se ubican entre US$30 y US$300.

Los más caros y exclusivos

Domaine de la Romanée Conti, de la Borgoña, es sin duda el vino más caro del mundo.

Primero, son altamente concentrados porque se hacen a partir de uvas muy concentradas en el proceso vitícola y tanto su cosecha como su selección se realiza a mano. Tras su fermentación cuidadosa, se deposita en barricas de roble por periodos que se extienden por espacio de 3 o más años.

Provienen de legendarias casas de Burdeos, Borgoña y Valle del Ródano (Francia), Barolo (Italia), Rioja Alta, Ribera del Duero, Penedés y Priorato (España), Oporto (Portugal) y unas pocas denominaciones más. Entran aquí los Gran Reserva y algunos ejemplares emblemáticos de Argentina, Chile, California y Australia.

Ostentan precios desde los US$800 hasta los US$10.000 por botella. 

A este exclusivo club de aficionados pertenecen muy pocas personas en el planeta. Muy seguramente, ninguno de nosotros.

Moraleja

Bebamos con prontitud lo que compramos. Porque, por ningún motivo, queremos dejar vinos guardados para que se oxiden o, peor aún, para que se conviertan en vinagre.