Imagen de los pitillos o pajitas comestibles de la firma Liliware. Foto tomada de www.liliware.com

Es alarmante lo que está ocurriendo con los pitillos que botamos al tacho de la basura después de consumir refrescos, jugos, cócteles o un simple vaso de agua.

La cifra es para llorar: solamente en Estados Unidos se desechan diariamente 500 millones de pajitas. Si las pusiéramos una tras otra, le daríamos fácilmente dos vueltas y media al planeta. Y todavía falta por cuantificar lo que sucede en el resto del mundo.

Multiplique este número por los 360 días del año y entenderemos por qué grandes áreas oceánicas están sucumbiando ante estos tenebrosos utensilios de plástico.

Peor aún, un millón de aves y 100.000 animales marinos mueren al tragarse esta basura; basura que, en el mejor de los casos, tardará 200 años en descomponerse.

La alarma global ha llevado a muchos productores a fabricar pitillos o pajitas con insumos biodegradables, utilizando, en vez de plástico y sus derivados, materias primas como almidón de maíz, heno o restos de café molido. En tales casos, los pitillos se degradan al estar bajo tierra o, incluso, en aguas marinas.

Si producir y consumir pitillos biodegradables ya es un triunfo para los portadores de conciencia ecológica, no es suficiente para el planeta.

Batalla contra el cinismo

Solo Estados Unidos arroja a la basura 500 pitillos diarios. Foto tomada de www.ryesustainability.com

Un obstácuilo es el cinismo de millones de consumidores, porque muchos de ellos piensan que si ya están pagando por la bebida y por el servicio recibido, que sea el proveedor, y no él, quien se ocupe del problema.

¿Qué sucedería si en vez de tirar la pajita nos la podemos comer?

Eso es precisamente lo que han desarrollado dos ingenieras industriales estadounisenses, socias fundadoras de la compañía de innovación Loliware (www.loliware.com).

Esta empresa se inició en el rubro de los vasos o tazas biodegradables y comestibles para café, té, cócteles y postres. Estos vasos pueden consumirse a mordiscos y se elaboran con sabores de cereza, cítricos y vainilla, entre otros.

De los vasos a las pajitas

¿Qué contienen estos vasos? La receta no esconde ningún componente. Se utilizan ingredientes como sirope de tapioca o yuca de origen orgánico, caña de azúcar también orgánica, agua filtrada, extracto natural de vainilla, sal y un revestimiento de caramelo.

A partir de este desarrollo, Loliware acaba de lanzar sus pitillos comestibles y saborizados.

Sirven para sorber cafés, tés y cócteles. Y al tener sabores fácilmente reconocibles, el consumidor puede sentirse tranquilo de no renunciar del todo a la pajita. Porque si no la ingiere, también es biodegradable.

Por ahora, predominan sabores de vainilla y caramelo y en breve se introducirán otros nuevos. Inicialmente se han diseñado para el consumo de cafés, tés y jugos, pero pronto desarrollarán versiones para bebidas alcohólicas.

El milagro de sacrificar del todo las pajitas de plástico o los vasitos de cartón no va a ser instantáneo. Pero Loliware y otros productores sienten que el bebedor del futuro tendrá una cultura ecológica mucho más desarrollada que el actual. El tiempo corre.

Vaso comestible de Loliware. Foto tomada de www.loliware.com