Afiche conmemorativo del nuevo café.

Una taza de café en cualquier otro país del mundo, nunca invita a reflexionar sobre cuán difícil puede llegar a ser su cultivo y elaboración.

En la Colombia del conflicto armado, una taza de café puede ser una victoria contra el destino.

Por más de 60 años, guerrilleros y soldados entregaron sus vidas en favor de sus causas. Y hoy buscan reconciliarse.

Sin embargo, suele olvidarse que cientos de miles de cultivadores de café han cosechado sus granos en medio del dolor y la muerte, incluso a riesgo de jugarse la vida.

Pero ahora que el proceso de paz con las guerrilla de las Farc está en proceso de consolidación, la marca Juan Valdez ha lanzado una edición especial de café, cultivada en Toledo, norte de Santander,  a la que ha denominado Latidos de Café, un producto que busca realzar el valor de los militares que garantizaron la seguridad a los campesinos para que continuaron cultivando sus granos, y un tributo a los mismos campesinos que desafiaron las vicisitudes para poder seguir deleitando paladares en Colombia y en el mundo.

Empaque de la edición especial Latidos de Café.

El logo de esta edición especial fue elegido entre varias propuestas presentadas por soldados heridos en combate. La coordinación estuvo a cargo de la Corporación Matamoros, que brinda ayuda a los militares heridos.

Por ahora, el café estará disponible en 50 tiendas Juan Valdez, en Colombia. Y el producto de su venta se destinará a becas de estudio para estos soldados.

Sin duda, todo un testimonio de conciliación.