Cuando en enólgo mendocino Mario Puchulú Giacca llegó a Colombia, apenas un puñado de personas se interesaba en el vino y sus placeres. No había tiendas especializadas ni secciones exclusivas en los supermercados. Los restaurantes ofrecían, a lo sumo, unas cinco marcas, que, casi en su totalidad, provenían de Chile y España. En cambio, hoy, existen más de 1.000 referencias, originadas en la mayoría de los países productores del planeta. Escoger un vino puede tornarse una experiencia compleja y prolongada.

Para atender la creciente demanda de información, los comercializadores han tenido que formar, en casa, a pequeños ejército de guías y orientadores para dar recomendaciones rápidas y puntuales. Otros han enviado a sus empleados a tomar cursos en universidades y escuelas creadas para esa tarea. Pero la respuesta ha sido insuficiente. Por eso, tiendas como el Éxito han decidido introducir el concepto del “sommelier virtual”, cuyo primer rostro en la pantalla es el mismo Puchulú, quien viene asesorando a la cadena colombiana desde hace casi una década.

Tutor natural

Puchulú ha vivido de cerca el encuentro de Colombia con el vino y, por eso, para todos aquellos interesados en saber qué ha pasado en el mercado del vino nacional Colombia en los últimos tiempos, vale la pena escuchar la voz de este hombre de baja estatura, , de ojos azules y barba blanca, que más parece un fraile del Renacimiento que un tutor mediático del siglo XXI.

Sus credenciales son indiscutibles. En su Mendoza natal, Puchulú adquirió sus primeros conocimientos del vino y su cultura de la familia de su madre, cuyos miembros emigraron a Argentina de la legendaria región vitivinícola del Piamonte, al norte de Italia. Ademas, su padre, de origen vasco-francées, era un viticultor consagrado, que enriqueció los conocimientos del joven Puchulú. Antes de optar por una licenciatura en enología, en la Universidad Juan Agustín Maza (UJAM), en Mendoza, Puchulú ya había trabajado en varias bodegas. Y aunque en sus primeros años estuvo vinculado a la elaboración de vinos, en los últimos años se ha dedicado a actividades de difusión y promoción, principalmente en Colombia.

Nuevo hijo de Medellín

Medellín, su nuevo hogar

Llegó a Colombia como gerente de una empresa colombo-argentina para trabajar por un por de años. “Pero independientemente de la seducción de estas maravillosas tierras colombianas  y de  nuevas oportunidades de trabajo, el motivo principal  es que aquí  formé mi familia;  tengo esposa  e hija colombianas,  para más datos, paisas (de Medellín)”, dice. Y allí vive.

Puchulú recuerda que, hace 20 años,  reunir a un grupo de colombianos para hablar de vinos era prácticamente imposible. “No había ningún interés”. ¿Era esto una consecuencia de que Colombia no es un país productor? Puchulú dice que los años han demostrado que esta no era una razón. “Simplemente,  el vino no se conocía, excepto por pequeños círculos de aficionados. No se  ofrecía a los consumidores la posibilidad de acceder al producto ni a su conocimiento”.  Y destaca que han sido, principalmente, los almacenes de cadena como el Éxito los que se han encargado de irrigar la cultura del vino, desmitificar su consumo y ofrecer productos de todos los orígenes, cepas, estilos y precios, con una relación precio-calidad cada vez más conveniente para el comprador. Así, dice Puchulú, el consumo de vino per cápita anual en Colombia “ha pasado de un tímido 0,2 litros a un poco más de un litro en  aproximadamente seis años, curva de crecimiento que no se ha registrado  en ningún otro país, ni en ninguna época. Esta cifra de un litro es fácil de superar y llegar a dos litros, incrementando el  consumo en un 100%”.

Pieza clave en Expovinos Colombia

Entre las actividades de Puchulú en Colombia figura su participación en el equipo del Grupo Éxito que dio origen a la feria anual de Expovinos, como una respuesta a las crecientes exigencias y expectativas de conocimiento y cultura por parte de los consumidores colombianos.  El evento nació, en Medellín, en 2006, y obligó a los organizadores a superar dificultades  como la falta de experiencia en este tipo de muestras multitudinarias. Pero en solo cuatro años Expovinos se ha convertido en una feria de carácter internacional, en la que Puchulú juega el papel de coordinador del grupo de expertos, tanto nacionales como internacionales. Además, es quien dirige el concurso de los mejores vinos del año en el marco de esa celebración.

Su mayor satisfacción es que a Expovinos asisten aficionados y especialistas del resto del país y del mundo, permitiendo, así, que el público tenga acceso directo a productores y enólogos, asistan a conferencias dictadas por profesionales y sean testigos de la calificación de vinos en un concurso  de catorce categorías. Y lo más estimulante es que el entusiasmo contagia a cerca de 25.000 personas anualmente.

“Sommelier Virtual”

Y, ahora, como imagen del sommelier virtual, Puchulú ha dado un  nuevo paso para continuar desmitificando el conocimiento del vino y facilitando su compra. El propósito inicial fue introducir un sistema que permitiera a los clientes conocer datos de diferentes bodegas, algo así como acceder a la página de cada empresa.  “Luego fuimos cambiando y  agregando  algunos elementos para que los visitantes tuvieran más información sobre el mundo del vino, en general, y de los vinos vendidos en los supermercados de la cadena. Luego se agregó un glosario y algunos tips. Em suma, el Sommelier Virtual es un programa interactivo que le permite al público aprender mientras se  entretiene”.

Sin embargo, aclara, el  nuevo concepto no reemplazará a los asesores de carne y hueso, quienes, agrega, seguirán siendo la parte humana del contacto con los clientes. “Pero el Sommelier Virtual, además de ser una base de información interactiva muy programada, tiene el atractivo de casi todas las cosas de nuestra actual época, donde los sistemas, las pantallas, los computadoras y la información rápida son parte de nuestro diario vivir y es el lenguaje de nuestros clientes jóvenes, que también nos interesan. Estas actividades, y otras que se puedan desarrollar en el país son  elementos definitivos para continuar con el sano crecimiento del consumo del vino en  Colombia”.