Imagen del Obelisco, sobre la Avenida 9 de Julio, en Buenos Aires, teñida de los colores del Malbec.

Imagen del Obelisco, sobre la Avenida 9 de Julio, en Buenos Aires, teñida de los colores del Malbec.

El primer y gran reconocimiento debe hacérsele a los productores del Beaujolais Nouveau, un vino joven francés del año, que se lanza todos los años al mundo el tercer jueves de noviembre. En 2014, la celebración se llevará a cabo en día 20 del mismo mes. Este ejemplo ha sido adoptado por otros viñateros y destiladores y cafeteros internacionales para dedicar una jornada especial a sus productos.

Es así como Argentina introdujo el Día Mundial del Malbec, que ya ha alcanzado notoriedad en los cinco continentes. En tal caso la celebración anual es el 17 de abril.

Otros eventos similares de alcance nacional o internacional son:

La Semana del Chilcano  (cóctel de Pisco): 10 al 19 de enero

El Día Mundial del Whisky: 17 de mayo

En esta misma onda está ahora la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, que estableció el Día del Café, el 17 de junio

El Día del Zinfandel, en California y Estados Unidos: 5 de julio

El Día Mundial del Tequila: 24 de julio

El Día del Pisco: el cuarto domingo de julio, o sea, el 27 de julio

Y habrá muchos más que no saltan tan claramente a la palestra.

¿De qué tanto sirven estas estrategias? Sin duda, para el Beaujolais Nouveau ha sido un éxito sin precedentes. Igual sucede para Argentina con el Día Mundial del Malbec. Además de recursos, se requiere que toda la cadena de valor asuma la celebración como propia: importadores, distribuidores, hoteles, restaurantes, tiendas especializadas, supermercados y, por supuesto, consumidores.