Las tierras californianas producen algunos de los mejores tintos y blancos del mundo.

Las tierras californianas producen algunos de los mejores tintos y blancos del mundo. Foto de www.discovercaliforniawines.com

Estaba escrito. La entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos abriría la puerta a los vinos de ese país, los cuales, en un pasado cercano, pagaban elevados aranceles de entrada, quedando en desventaja frente a sus competidores, especialmente a aquellos que gozan de la figura tributaria del “arancel cero”, como Chile y Argentina.

Hasta antes el segundo semestre de 2012, los productos estadounidenses estaban tasados con un impuesto de ingreso del 25%. Este hecho, sumado a los altos márgenes de intermediación en la cadena comercializadora, los había puesto fuera del alcance de muchos consumidores nacionales.

Grandes figuras, grandes vinos

Paul Hobbs, californiano, es reconocido por la maestría de su trabajo. También hace vinos en el sur. Foto de masquevidadigital.blogspot.com

Paul Hobbs, californiano, es reconocido por la maestría de su trabajo. También hace vinos en el sur. Foto de masquevidadigital.blogspot.com

Desde hace dos décadas, o, incluso más, las marcas estadounidenses construyeron un pequeño mercado, de manera lenta y paciente. Algunas lograron ciertos volúmenes de venta, como, por ejemplo, Gallo, Paul Masson y Sutter Home. Otras se instalaron en posiciones de nicho, como Mondavi, Beringer, Cline, Raymond, Ironstone, Duckhorn, Opus One, Goldeneye, Paul Hobbs, Waterstone, Z-52, Haywood y Rex Hill (procedentes tanto de California como de Oregon). Todavía , sin embargo, sigue sin haber rastro de galardonados orígenes como Nueva York, Rhode Island, Virginia, Maryland, Texas o Arizona, para mencionar solamente algunos pocos.

Dentro de este primer semestre de 2013 desembarcará un nuevo contingente  de vinos del Norte, para niveles superiores de consumo.

Se trata de una buena noticia para los consumidores, quienes tendrán, dentro de muy poco, un nuevo panorama para explorar y regocijarse, y aumentar así el horizonte de sus paladares, con diferentes territorios, suelos, climas y estilos.

Los comercializadores e instituciones de promoción, claro está, deberán redoblar su esfuerzo para mejorar la compresión y conocimiento de los vinos estadounidenses, que, por ignorancia, se consideran de inferior calidad. Y eso es injusto. Algunos de los mejores vinos estadounidenses –en especial los de California– han derrotado a los europeos en varias degustaciones a ciegas, calificadas, curiosamente, por expertos del Viejo Mundo.

El idioma, una barrera de entrada

Las etiquetas en inglés deberán traducirse para una mejor comprensión de los consumidores.

Las etiquetas en inglés deberán traducirse para una mejor comprensión de los consumidores.

Parte del desconocimiento se deriva de las barreras geográficas e idiomáticas de marcas nunca antes vistas en el mercado. “Las que han ganado espacio son aquellas cuyos nombres pueden pronunciarse, independientemente de su origen, características o complejidad”, dice Daniel Freihart, quien, con su pequeña empresa importadora 90 Puntos, se especializa exclusivamente en la importación de vinos estadounidenses. Freihart ha optado por darlos a probar, para dejar de seguir hablando de ellos de forma genérica. Una vez los ofrece a los comensales de los restaurantes y hoteles donde los tiene codificados, estos, aún incrédulos, le piden más.

Para quienes deseen seguir los movimientos del vino estadounidense, les ofreceré la primicia de lo que viene en camino. Citaré bodegas y casas importadoras como simple aporte informativo, sin entrar a calificar lo que yace en el interior de las botellas.

-Tuck Beckstoffer, Napa, y Duck Pond Cellars, Oregon y Washington. Importador: International Executive.

-Château Montelena, de Calistoga, Napa. Importador: Julio Eduardo Rueda.

-Domain Serene, Oregon, y CrossBarn by Paul Hobbs, Napa. Importador: Vinos del Río.

-Dobbs Estate, Oregon. Importador: 90 Puntos.

-Hess Collection, California. Importador: Zona K.

-Bogle Winery, Clarksburg, California; Shramsberg Fine Sparkling, Calistoga, Napa; Whitehall Lane, St. Helena, Napa, y Ferrari-Carano Vineyards, Sonoma. Importador: Bohn Cellars.

Y se ha establecido que la importadora Promix Ltda. traerá dos nuevas bodegas.

¿Podrá Estados Unidos abrirse paso en la apretada plaza colombiana? La curiosidad del consumidor será un punto a su favor, en detrimento de Chile y Argentina, los líderes. Pero sin promoción ni conocimiento –ni márgenes más razonales–no se llegará muy lejos, todavía.