Las celebraciones se extendieron por varios días y en distintos puntos del globo. Foto tomada de www.ufe.be

El pasado jueves, cuando los relojes franceses marcaron la medianoche, decenas de miles de botellas de Beaujolais Nouveau se abrieron en el mundo para celebrar esta excepcional tradición gálica, dedicada a probar el primer vino de la última vendimia, unas pocas semanas después de haberse cosechado la uva y fermentado el jugo. En realidad, el Beaujolais Nouveau es el  vino más reconocido que se elabora, se embotella y se goza casi de inmediato. En otras regiones de Francia y de Europa  se emula este suceso con vinos autóctonos, pero ninguno ha alcanzado una notoriedad similar.

Para todos los efectos, el día del Beaujolais Nouveau es un gran golpe publicitario y de mercadeo, que mantiene en la mente de los consumidores internacionales el nombre de Francia como país vitivinícola divertido, serio y original a la vez.  De hecho, el día del Beaujolais Nouveau (el tercer jueves de noviembre) se ha celebrado, sin interrupciones, desde hace sesenta años, y la fecha sigue siendo el acontecimiento vitivinícola más celebrado en los cuatro puntos cardinales del planeta.

Origen local

Los pobladores de la región de Beaujolais son los primeros en celebrar. Foto tomada de www.wineterroirs.com

El punto de partida de la celebración fue la zona francesa de Beaujolais, localizada en el extremo oriental de la región de Borgoña, cuna de algunos de los vinos más memorables de todos los tiempos.

Terminada la cosecha y valiéndose de rápidos métodos de fermentación, (como la maceración carbónica), los viñateros de la zona comenzaron a elaborar un vino joven y fresco, que marcaba el final de las faenas vitícolas y el comienzo del otoño. El vino resultante se servía en jarras y se ofrecía en restaurantes, cafés y bares de localidades como Beaujolais y Lyons. Pronto, la tradición tomó cariz de celebración popular y las autoridades decidieron, hacia 1938, reglamentar la práctica.

Joven como el que más

Hay solo semanas entre la cosecha y el disfrute en la copa. Tomado de www.blog.friendseat.com

Tras más de una década de intenso cabildeo, la Union Interprofessional des Vins de Beaujolais (UIVB) logró la revocación de la medida, lo que, a su vez, dio vía libre al reconocimiento oficial del día del Beaujolais Nouveau (en estricto sentido técnico, todo vino que se produzca entre el final de la cosecha y la primavera siguiente recibe el nombre de Beaujolais Primeur;  el nombre de Nouveau hace referencia a la bebida que se produce entre una cosecha y la siguiente). Pero no hay que hilar tan delgado.

Después de obtener la venia oficial, la fama de la festividad se extendió rápidamente a París y, de allí, a otras metrópolis. La única condición era que la primera botella debía abrirse a las 12 de la noche del tercer jueves de noviembre, en la zona de Beaujolais.

Para llegar a los mercados franceses e internacionales, este vino ha debido viajar en embarcaciones, carretas, automóviles, aviones y motos, y hasta correos humanos. La aerolínea Air France ha sido pionera en su rápido despacho en aviones especialmente fletados para llegar a países como China, Japón, Canadá y Estados Unidos, entre otros.

Cosecha 2011, 60 años después

Dos ejemplares de la cosecha 2011 de

Las cifras son elocuentes a la hora de medir el impacto económico del divertido e inusual espectáculo. Del millón de unidades envasadas en un comienzo, el Beaujolais Nouveau alcanza hoy ventas de 70 millones botellas. Es un récord sin paralelo.

¿Qué esperar de un Beaujolais Nouveau si se lo ofrecen en su restaurante favorito? Ante todo, se trata de un vino joven y afrutado, que debe tomarse frío. Dado el poco tiempo que pasa el mosto con los hollejos, la carga taninos es mínima. Tanto así, que parece más un vino blanco que uno tinto. Es ideal para acompañar carnes blancas tiernas.

Si usted es un bebedor de vinos complejos –pero, no obstante, es también un enamorado del vino–, dese la oportunidad de unirse al círculo de amigos del Nouveau. No hay una celebración tan significativa vino como ésta en la historia del vino.

Los hermanos mayores

Aunque para todo aficionado es sabido que el Beaujolais Nouveau es un vino de corta vida (debe beberse dentro de los próximos seis meses), hay ejemplares más complejos con denominaciones de origen como Beaujolais Supérieur, Beaujolais-Villages y Crus del Beaujolais. Entre las marcas más conocidas están Georges Duboeuf Moulin-à-Vent Añejado en Roble, M. Lapierre Morgon, Daniel Bouland Morgon Delys, Jean-Paul Brun Moulin-À-Vent Terres Dorées y Louis Jadot Moulin-à-Vent Château des Jacques Clos des Thorins, entre otros. Son vinos elaborados con uvas Gamay cultivadas en zonas de altura y sobre suelos graníticos. Si se guardan y conservan bien, pueden durar tres años o un poco más.