A raíz del éxito que tuvo el espumante Chapel Down, el vino servido durante la boda del príncipe William, la nobleza de Inglaterra elaborará un espumante a partir de uvas provenientes de viñedos situados en el Windsor Great Park.

A partir del suceso con Chapel Down, la Familia Real fue incentivada a producir su propio vino con uvas cultivadas en el histórico Windsor Great Park. Tal es así que varias hectáreas de viñas serán implantadas en una sección de este antiguo parque de caza con variedades provenientes de la región francesa de Champagne: Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier.

El objetivo es elaborar un frizante inglés con la ayuda de un consultor de lujo, el enólogo Stephen Skelton, creador de Chapel Down. Sin dudas, éste es uno de los mayores estímulos que ha tenido la industria británica del vino y, además, llega en un período de gran prosperidad. Un dato clave es que durante 2010 los vinos ingleses disfrutaron de su año más exitoso con un récord de 30.346 hectolitros producidos, es decir, cuatro millones de botellas.

Este auge tiene una única explicación: el cambio climático ha permitido elaborar vinos en zonas del mundo donde antes las parras no crecían o no daban los frutos necesarios para elaborar vinos.

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