Ilustración de la nariz electrónica. Foto www.fermentation.typepad.com

Investigadores españoles trabajan en un “paladar electrónico” capaz de indentificar los diferentes tipos de Cavas (espumantes ibéricos) y luego clasificarlos de manera automática de como lo hacen los sommeliers de carne y hueso.

El dispositivo, diseñado en la Universitat Autònoma de Barcelona, se utilizará, inicialmente, en la identificación de defectos durante el proceso de elaboración.

El sistema imita la capacidad degustativa del hombre mediante la combinación de técnicas de medición química y un proceso avanzado de técnicas matemáticas.

Su mayor acierto es establecer de forma precisa la cantidad de azúcar agregada tras la segunda fermentación en botella.

El dispositivo permite, así, clasificar los vinos desde los que contienen baja cantidad de sacarosa –como los Brute nature (menos de tres gramos de azúcar) – hasta los más empalagosos, como los Cava dulces (más de 50 gramos de materia edulcorante).

Sommeliers, no teman

La verdadera nariz electrónica. Foto de www.gizmag.com

Según Manel del Valle, elcientífico encargado de la investigación, los sommeliers no tienen nada qué temer, pues el paladar electróinico está diseñado para llevar a cabo una degustación automática en la planta de elaboración y, en consecuencia, no puede distinguir sutilezas.

“El sommelier es la persona que ofrece una asesoría personalizada en un restaurante”, dice Del Valle. “Y este tipo de servicio no lo reemplaza una máquina”.

La noticia, sin embargo, no es positiva para los especialistas en análisis sensorial.

“Con su habilidad para detectar defectos en el proceso mismo de producción, el paladar electrónico “puede suplir a los integrantes de los páneles sensoriales en muchas compañías de alimentos y bebidas”, dice Del Valle.

La Universitat Autònoma actúa como una organización independiente del Instituto de Microelectrónica de Barcelona, que ya venía trabajando en un paladar computarizado para diferenciar las distintas variedades de uva.