Sangría. Foto de www.comoloharias.com

Bebidas frías con vino

Sangría: la clave está en los ingredientes. Sabe mejor si se utiliza un vino joven, de colores y aromas vivaces. (yo dejaría los vinos envasados en Tetra Brick para otras ocasiones). Dependiendo del país y las costumbres, la preparación incluye cítricos (como naranja y/o limón), y frutas blancas, como peras, manzanas y duraznos. Hay sangrías blancas y tintas, y se sirven en jarras, con cuchara, para detener el paso de los sólidos, aunque muchos prefieren los trozos en sus vasos. Adicionalmente, se le puede añadir azúcar, así como varias especias dulces como canela, jengibre, clavo de olor y nuez moscada. Y nunca sobran unas dos copas generosas de algún destilado fuerte, como brandy, ron o algún aguardiente no anisado. Para lograr un efecto agradable, es importante que la fruta esté en el punto ideal de maduración. Y también es vital beber la sangría recién preparada para evitar que el alcohol y el azúcar fermenten la fruta fresca. Finalmente, para reducir densidad, es conveniente agregarle agua o soda, y –dependiendo del calor– algunos cubos de hielo.

Spritz: esta preparación se elabora solamente con vino blanco y soda (bien frías), aunque algunos prefieren añadirle algún tipo de licor amargo como Campari. Me lo imagino en una tarde de sol, bajo una palmera, o a la orilla de la piscina.

Vino con soda: los argentinos defienden a capa y espada esta combinación, y se niegan a servirla en copa. Prefieren un vaso alto, con mucho hielo, y una soda de sifón. Funciona mejor con vino tinto que con vino blanco, y es una alternativa ideal para quienes no quieren reemplazar el vino con cerveza o gaseosa.

 

Clericot. Foto de www.ladrinkologia.blogspot.com

Clericot: se prepara con vino blanco y la receta tradicional incluye almíbar (puede utilizarse azúcar, pero no es lo mismo). Otros ingredientes incluyen banana, durazno, fresa, manzana y rodajas y jugo de naranja. La chispa se la da un toque de Triple Sec. Se recomienda dejar pasar un periodo de 15 a 20 minutos antes de consumir para asegurar la mezcla adecuada de los componentes.

 Bebidas calientes con vino

En su mayoría, los vinos calientes se parecen entre sí. Se lse bebe en las frías noches de invierno y, en el caso de España, en la noche de Navidad.

Glögg: es un vino caliente y especiado. Los principales ingredientes son vino tinto, almíbar, canela, cardamomo, clavo de olor y, en algunas ocasiones, brandy o vodka. Se acompaña con galletas de jengibre y se ofrece para entrar en calor.

Mulled Wine: es un ponche caliente con vino.

Vin Chaud: en francés, significa vino tinto caliente, aromatizado con especias dulces., como clavo de olor y canela. Es típico de Alemania, norte de Francia, Suiza, Austria, Bélgica, Polonia, Luxemburgo y los Países Bajos.

Vin Chaud. Foto de conjugatingirregularverbs.blogspot.com