Aunque pocos le han dado crédito a los vinos ingleses, lo cierto es que su producción de espumantes se está haciendo notar. incluso, algunos de sus ejemplares ya son equiparables con champanes franceses de gran reconocimiento.
En el pasado se consideró que las islas británicas eran demasiado frías y húmedas para plantar variedades nobles como la Chardonnay. Pero el calentamiento global ha hecho lo suyo y ahora varias zonas del sur de Inglaterra presentan las mismas condiciones climáticas de la región francesa de la Champaña, en los años 1950 y 1960. Y como sus suelos poseen características similares a las de la mítica denominación de origen gala, la obtención de vinos espumosos de gran cuerpo y estructura era, simplemente, una cuestión de tiempo.
Es el caso de casas como Ridgeview, que utiliza para su producción de espumamtes las mismas variedades francesas del champán como Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier. Vinos de Ridgeview, como el Grosvenor Blanc de Blancs 2006, son un claro ejemplo de lo que se puede lograr. Es más: este Blanc de Blancs se ha alzado con varios premios internacionales. Uno de ellos es el Trophy para Vinos Espumantes, otorgado por el Concurso de Vinos Mundiales de la revista inglesa Decanter.
Para la elaboración de este Blanc de Blancs (es decir, a partir de variedades blancas exclusivamente), Ridgeview utilizó uvas Chardonnay. Ridgeview, localizada en el sureño condado de Sussex, no es, sin embargo, la única bodega ganadora. Otras casas inglesas recibieron 47 medallas en este evento por la sorprendente calidad de sus vinos rosados, secos y espumantes.
Estos resultados han puesto a pensar a varias casas champañeras francesas y se rumora que han comenzado a pensar en adquirir propiedades en el sur de Inglaterra.