-Se debe servir a temperatura ambiente.

-Debe evitar calentarse en las manos para no aumentar la sensación de calor producida por un alcohol subido de temperatura.

-Debe olerse antes de llevarse a la boca. Si este proceso se hace con atención, se distinguirán aromas a frutados, florales y amaderados.

-Lleve un primer sorbo a la boca para preparar el paladar. Luego tome un segundo trago para apreciar las virtudes aromáticas y gustativas del licor.

-Como ocurre con todos las bebidas provenientes de la uva, el máximo deleite es el resultado de una experiencia personal. Esto quiere decir que un Cognac no debe gustarle a todos por igual. Cada persona encuentra el suyo después de haber probado una buena cantidad de marcas.