Tito Cordero, maestro mezclador de Destilerías Unidas de Venezuela, conoce al ron como si se tratara de una persona. Sabe de sus fortalezas y debilidades, de sus hechizos y sus conjuros, de sus certezas y sus caprichos.

Desde su posición, Cordero ha sido una pieza clave en la difusión internacional del ron venezolano. Tradicionalmente, esta bebida se ha dividido en dos grandes campos: los rones pesados y los ligeros, y ambos tienen sus amantes y detractores. Venezuela ha decidido apostarle a la complejidad intermedia, es decir, a destilados con carácter, pero que se dejan beber sin dificultad. Es una fórmula que ha cautivado a los consumidores actuales de varios continentes.

Ron Diplomático, su joya

Justamente dentro de este marco conceptual es que se mueve la marca Diplomático,  actual joya de la corona de Destilerías Unidas. Quizás valdría la pena recordar aquí que Destilerías Unidas es la misma empresa responsable de elaborar para la multinacional Diageo el famoso Ron Cacique, el más internacional de los rones venezolanos de todos los tiempos.

La apuesta de Diplomático, sin embargo, apunta a segmentos premium, y esto lo ha convertido, con más de 30 medallas y distinciones, en el más condecorado de su clase. Con presencia en 50 capitales de varios continentes, Diplomático acaba de llegar a Colombia, donde Cordero ha dirigido varias degustaciones para el sector hotelero y de restaurantes.

Recientemente, se tomó una hora de su ocupada agenda para ir al fondo del más reconocido destilado de caña de azúcar. Y fue casi obligatorio preguntarle por lo que comunica el ron. Al escucharlo, uno no puede evitar compararlo con una persona. Esto fue lo que dijo.

Si el ron fuera una persona…

“Para mí, el ron es un hombre ameno, alegre y jovial, y, por encima de todo, sensual y romántico. E igual que nosotros tiene sus edades. Su fase temprana, por ejemplo, muestra el ímpetu típico de la juventud. Se mezcla de manera irreverente con otros líquidos y se acomoda a cualquier circunstancia. Todo lo contrario ocurre con los rones más estructurados y envejecidos, que tienden a ser sobrios, serenos y elegantes. Y si bien es cierto que ambos enamoran con facilidad, el joven lo hace con osadía y sin formalismos, mientras que el más añejo encanta con su estilo, elegancia y sobriedad, y generalmente le gusta mostrarse puro, tal como es”.

De otro lado, dice, la apariencia física de un ron joven está representada por tonos dorados muy suaves, y una gran transparencia y brillantez, mientras que el ron envejecido exhibe un color ámbar oscuro, así como una enorme riqueza de aromas y sabores.

Como más le guste…

Aparte de los rasgos de personalidad, el ron ofrece distintos momentos de consumo. Cordero destaca, ante todo, esa versatilidad, porque puede tomarse, por un lado, en solitario, con un buen libro en la mano. O también puede disfrutarse en compañía de amigos cercanos, con algo de música latina como telón de fondo. Pero su momento más sublime ocurre en compañía de la pareja o de una nueva conquista, porque su mayor poder de seducción radica en que que atrae, por igual, a ambos sexos.

El ron y sus estilos

Para agregarle variedad a todos estos momentos, el ron puede tomarse de diversas formas. El joven, por ejemplo, combina con facilidad con refrescos, infusiones, destilados y una amplia gama de jugos tropicales. En cambio, los más complejos dan lo mejor de sí se beben puros o con mezcladores muy seleccionados. Es un hecho que la coctelería de de añejados va en ascenso, y Cordero destaca aquí el Diplomático Old Fashioned, consistente en una mezcla que lleva jarabe de azúcar morena, gotas de amargo de angostura y una rodaja de naranja. “Estos ingredientes no diluyen el carácter del ron, sino que lo suavizan ligeramente, para hacerlo más suave y armónico”, confiesa. Y dice que es su favorito.

Una expresión caribe

Hasta ahora, la trayectoria del ron ha estado muy atada a la historia cultural y social de las islas antillanas y del Caribe, pero, desde el siglo XVIII, su expansión lo ha llevado a otros rincones de Centroamérica, el norte de Suramérica, Estados Unidos, Inglaterra y Francia. En la actualidad, y gracias al trabajo conjunto de productores y comercializadores, esta bebida de origen americano ha comenzado a ocupar altos estrados, al lado de famosos tragos como el whisky y el Cognac. En este sentido, junto con el Tequila y el Pisco, el ron es un aporte original al universo de bebidas de calidad en el mundo.

Para garantizar su ascenso a los más altos niveles, falta apreciar su papel en el entorno gastronómico. Pero Cordero dice que es otra de sus virtudes. Hoy el ron forma parte de los ingredientes básicos de muchos platos salados y se utiliza, igualmente, para flamear o vestir una amplia variedad de postres. En otros casos se combina con chocolates semi-amargos, produciendo una agradable experiencia en el paladar. De hecho, una de las formas de mercadear Diplomático es acompañándolo de un set de chocolates artesanales de la marca El Rey, que armonizan perfectamente con cada uno de los rones de la marca Diplomático: el Añejo, el Reserva y el Reserva Exclusiva.

Definitivamente es una forma muy distinta de acercarlo a aquellos consumidores que buscan en el ron una bebida sensual para departir momentos de cercanía y no un combustible para alimentar la rumba desordenada.